Y hablando de la tensión sexual como bien ha mencionado sinfonía agridulce en uno de sus comentarios, ¿de qué se trata exactamente y por qué nos sucede?
He llegado a experimentar esa sensación con personas que no me atraían en absoluto. Pero cuando estaba con ellas, notaba cómo esa tensión iba en aumento si nos quedábamos a solas, sin saber muy bien por qué. En algunas ocasiones me incomodaba hasta tal punto que prefería no quedar con ellas a menos que alguien más decidiera acompañarnos.
Este es el caso de alguien que, por circunstancias diversas, ya no está en mi vida. Durante años intenté evitar estar sola con ella, sin embargo, mi ex me empujaba a que nos viéramos ya que era su mejor amiga. Yo, acepté al principio, aunque según la iba conociendo más me negaba categóricamente alegando que estaba cansada, me dolía la cabeza, etc, etc. Mi ex solía decirme “Qué rarita eres, hija” y yo, mientras tanto, pensando que si ella hubiera sabido el verdadero motivo de mi negativa, me habría dejado tranquila. ¿Pero cómo explicas a tu pareja que su mejor amiga y tú tenéis a veces tanta tensión sexual entre vosotras que se podría cortar con un cuchillo? Aunque ésta era más de las de látigo…
Luego, claro, está la tensión sexual con las ex parejas, ex rollos, ex etcétera etcétera. Este tipo de tensión es diferente, teniendo en cuenta el grado intensidad de la relación entre ambas y si hay o no sentimientos por cualquiera de las partes. No voy a entrar en discusión en este tipo de tensión.
Y, last but not least, la tensión sexual entre “amigas”, la cual es relativamente alta pero puede llegar a ignorarse (con esfuerzo, eso sí). Vamos, la que hemos vivido todas en algún momento de nuestras vidas. Es un: “SÍ, me metería en la cama contigo, te echaría un polvo detrás de otro hasta que mi cuerpo no diera más de sí durante el fin de semana y dormiría abrazada contigo por las noches, pero NO, porque somos amigas”. Y entonces tú piensas: “Las amigas no se desean sexualmente, ¿no? Vamos a follar y déjate de tonterías.” Pero contestas muy diplomáticamente: “No, si yo te entiendo a la perfección. Algo tan importante como lo que tenemos tú y yo no lo vamos a estropear metiéndonos en la cama hasta altas horas de la madrugada…”.
En fin, que acabas solita y desamparada en las sábanas de la misma cama de todos los días y pensando que ojalá fueras un objeto sexual y pudieras ligarte hasta a la mismísima Aitana Sánchez-Gijón (mi diosa particular).
Profundo, ¿verdad?
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2 comentarios:
Sí, profundo profundo… ;)
Pues preguntas de qué se trata y por qué nos sucede…ufff difícil saberlo, no? Lo único que tengo claro es que casi siempre es inevitable y por su puesto… incontrolable
yo he llegado a la conclusión de q la tensión sexual es química pura y dura, a veces el amor no tiene necesariamente q ver.
tenía una compañera de curro hace tiempo a la q no quería ni ver (creo q a ella le pasaba lo mismo conmigo) pq era pasar por delante y las dos bajábamos los ojos como gilipollas.
el otro día la vi en chueca con su novio y no me produjo la menor sensación....
los elementos químicos de cada uno van mutando según pasa el tiempo....
besos y abrazos
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